Algiacusia: Síntomas, causas y tratamiento

Si bien es el más común, la sordera no es el único problema auditivo que podemos encontrar. Algunas personas tienen justo el problema contrario, una hipersensibilidad a los sonidos, también llamada algiacusia.

Sigue leyendo para descubrir qué es algiacusia, síntomas y tratamiento para esta condición auditiva.

¿Qué es la algiacusia?

También conocida como hiperacusia, la algiacusia es una condición que se caracteriza por una hipersensibilidad al ruido. Se debe a un problema en la forma en la forma en la que el cerebro percibe y procesas los sonidos.

Los sonidos cotidianos suelen ser un problema para las personas con algiacusia, tales como el roce de la tela o los ventiladores, ocasionándoles un fuerte dolor. Sus síntomas afectan en gran medida la calidad de vida de la persona afectada.

Algiacusia: síntomas, causas y tratamientos

Una persona con audición normal puede soportar sonidos de hasta 120 dB, pero esta tolerancia baja hasta los 90 dB para los pacientes con hiperacusia. Todos los ruidos resultan molestos, pero aquellos a alta frecuencia son los más dolorosos.

No obstante, es importante notar remarcar que la hiperacusia y la pérdida auditiva no son mutuamente excluyentes; algunos pacientes pueden tener problemas para escuchar durante las conversiones, pero aun así encontrar molesto el exceso de ruido.

Síntomas de la algiacusia

Este problema suele ser difícil de ignorar por parte de las personas que lo padecen, quienes pueden experimentar una creciente sensación de ansiedad. Uno de los signos más visibles de la algiacusia será una constante necesidad de llevarse las manos a los oídos y disminuir el dolor.

La intolerancia a los sonidos es el principal síntoma de este trastorno, pero la hiperacusia también puede venir acompañada de los siguientes malestares:

  • Dolor de oídos.
  • Dolor de cabeza.
  • Necesidad de taparse los oídos.
  • Estrés.
  • Ansiedad.
  • Ataques de pánico.
  • Episodios de llanto injustificados.
  • Zumbido en los oídos.
  • Sensación de objetos extraños.


En el caso de la hiperacusia vestibular, a estos síntomas anteriores también se añade el vértigo y los mareos, sobre todo al percibir sonidos desagradables.

En numerosas ocasiones, la algiacusia ha sido relacionada con el tinnitus. Aunque se trata de patologías diferentes, el diagnóstico de una puede contribuir a detectar la otra o, incluso, prevenirla.

Causas de la algiacusia

Cómo tratar la algiacusia

Todavía no se conoce una causa clara para el desarrollo de la algiacusia, aunque se cree que está relacionada con una disfunción del sistema nervioso auditivo.

La exposición al ruido también se estudia como uno de los factores que podría ocasionar esta hipersensibilidad a los sonidos.

Sin embargo, la ciencia ha logrado relacionar ciertas patologías con el desarrollo de la hiperacusia. Así, estas podrían ser algunas de las causas de este trastorno:

  • Exposición a ruidos fuertes durante períodos de tiempo prolongados
  • Exposición repentina a altos niveles de decibelos, como una explosión
  • Pérdida auditiva
  • Enfermedad de Lyme
  • Enfermedad de Addison
  • Enfermedad de Ménière
  • Síndrome de Williams
  • Síndrome de Ramsay Hunt
  • Parálisis de Bell
  • Contusión cerebral
  • Enfermedades autoinmunes
  • Infecciones continuas en el oído
  • Lesión de un latigazo cervical
  • Lesión por cirugía de oído
  • Trastornos de la articulación temporomandibula
  • Migraña
  • Depresión
  • Acúfenos
  • Parálisis facial periférica
  • Fractura o lesión en la cabeza

Tratamiento de la algiacusia

En la actualidad, no existe un tratamiento correctivo para la algiacusia, por lo que una de las primeras recomendaciones del especialista será evitar la exposición a ruidos altos o aquellos que provoquen la molestia.

Sin embargo, la terapia sonora ha demostrado ser el tratamiento más efectivo para reeducar el nervio auditivo y acostumbrarse a los sonidos cotidianos.

Para ello se emplea un generador de ruido blanco, el cual se coloca en el oído del paciente y el volumen se irá incrementando en cada sesión.

Por otro lado, los pacientes que también presentan pérdida auditiva pueden temer que los audífonos empeoren su hiperacusia, pero esto no sucederá. Mientras se conozca el nivel de intolerancia al sonido, los audífonos se pueden adaptar sin ningún tipo de problema.

Por supuesto, será necesario revisar nuestra salud auditiva tanto con un otorrino como un audiólogo para determinar el mejor tratamiento, ya sea que puede que sea recomendable el uso de audífonos.


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