¿Cómo aparece la sordera súbita?

Ciertas patologías, hábitos tóxicos o incluso la propia genética pueden ser desencadenantes de la sordera súbita: una pérdida de audición total, difícil de prevenir.

En este artículo analizamos cuáles son las causas de la sordera súbita, cómo se diagnostica su aparición y que tratamientos se recomiendan frente a este tipo de hipoacusia.

1. ¿Qué es la sordera súbita?

La sordera súbita es la pérdida rápida de la audición repentina, que puede aparecer de forma progresiva a lo largo de 72 horas.En la mayoría de los casos no se encuentran patologías relacionadas ni antecedentes otológicos previos.

Este tipo de sordera suele darse de forma unilateral, y normalmente con diagnóstico idiopático por lo que, aunque no es fácil determinar la causa de su aparición, sí encontramos diferentes desencadenantes comunes.

2. Desencadenantes de la sordera súbita

Para un diagnóstico preciso es necesario acompañar una audiometría tonal de otras pruebas auditivas, que nos ayudarán a identificar su origen y a prescribir el mejor tratamiento.

Algunas investigaciones también han desvelado que la sordera súbita podría guardar relación con el Covid19.

National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD) ha descrito las principales causas o posibles desencadenantes de este problema auditivo:

  • Infecciones víricas: causadas por el herpes simple.
  • Reacción autoinmunitaria de los vasos sanguíneos.
  • Traumatismo craneoencefálico. Posibles fracturas del cráneo o, en ocasiones, una conmoción cerebral grave.
  • Medicamentos ototóxicos. Estos perjudican a las células sensoriales del oído interno.
  • Posibles tumores.
  • Problemas vasculares.
  • Alteraciones hematológicas, alteración en el número y función de las células producidas por la médula ósea.
  • Enfermedad de Ménière.
  • Enfermedades y trastornos neurológicos.

3. Diagnóstico y tratamiento de la sordera súbita

A continuación explicamos cómo se lleva a cabo el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la sordera súbita.

¿Qué puede provocar la pérdida auditiva?

3. 1. Diagnóstico de sordera súbita

Para la detección y diagnóstico de la sordera súbita, las principales pruebas son: 

  • Otoscopia.
  • Acumetría. 
  • Audiometría tonal.
  • Audiometría verbal. 
  • Timpanometría.

Una vez tengamos el diagnóstico de sordera súbita, se solicita una analítica para identificar cuál es la solución más adecuada. Una vez aplicado el tratamiento que corresponda, se realiza una revisión periódica de la audición.

Aunque en muchas ocasiones la sordera súbita puede tratarse mediante corticoides sistémicos u otros fármacos, también puede cronificarse en el tiempo llegando a asentarse como una condición permanente. Por eso es vital, ante los primeros síntomas, acudir a un centro auditivo especializado.

3. 2. Tratamiento para la sordera súbita

En las primeras 6 semanas tras el inicio de los síntomas puede recomendarse la oxigenoterapia hiperbárica como tratamiento, que además de mejorar la circulación suele ser eficaz en casos de sordera súbita temporal.

En la mayoría de los casos de hipoacusia, los audífonos pueden corregir con la pérdida y acabar con el malestar.

Realizar un diagnóstico de forma urgente es vital para la prescripción del tratamiento adecuado. Cuando la pérdida está asociada a otras patologías, la solución frecuente es recurrir al uso de prótesis auditivas.

Preguntas frecuentes sobre los desencadenantes de la sordera súbita

¿Cuánto tiempo puede durar la sordera súbita en un oído? 

Cuando la sordera súbita se da como una afección temporal, el proceso de tratamiento puede durar hasta 12 meses desde el momento diagnóstico.

¿A qué edad es más frecuente la sordera súbita?

La sordera súbita puede aparecer a cualquier edad, la media de afectados se encuentra entre los 45 a 55 años.

¿Cómo puede afectar la pérdida auditiva de forma súbita en tu vida?

La pérdida de audición puede afectar de manera significativa en la calidad de vida de las personas, llegando a producir aislamiento y depresión cuando no es tratada adecuadamente.


Fuentes:

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