¿Cómo se clasifica la hipoacusia? Evaluación y Tipos

La hipoacusia es la pérdida parcial o total de la capacidad auditiva. Se clasifica en diferentes tipos según el origen de la lesión, el momento diagnóstico y su progresión con el paso del tiempo.

Aunque puede diagnosticarse como un síntoma de otra patología, su evaluación médica nos permite entender cuál es la clasificación de la hipoacusia y qué tratamientos nos ayudarán a corregirla.

1. Conceptos básicos sobre hipoacusia

Antes de adentrarnos en su clasificación y tipología, es importante conocer algunos conceptos básicos relacionados con la hipoacusia:

  • El otólogo es el especialista médico que se encarga de estudiar y prescribir un tratamiento adecuado acorde al diagnóstico.
  • El audioprotesista evalúa cuál es la ayuda técnica más precisa para corregir nuestra pérdida auditiva.
  • El umbral de audición es la escala que mide la frecuencia mínima de sonido que es capaz de percibir el oído. Un valor normal se sitúa entre los 0 y los 20 dB.
  • La sordera profunda es la pérdida de audición total. Sin apoyos técnicos, como audífonos o implante coclear, es probable que la persona no pueda comunicarse de forma oral.
Clasificación de la hipoacusia: conceptos básicos

2. Grados de hipoacusia

La clasificación cuantitativa de la hipoacusia valora la pérdida auditiva en función de su intensidad. Según la frecuencia de sonido que sea capaz de interpretar el oído, distinguimos varios tipos:

  • Hipoacusia leve. Cuando la pérdida auditiva es menor a 30 dB.
  • Hipoacusia moderada. La pérdida está entre los 30 y los 80 dB.
  • Hipoacusia severa o profunda. El umbral de audición está por encima de los 80 dB.
  • Sordera total, también conocida como cofosis. Cuando la pérdida supera los 120 dB, la recepción del sonido es prácticamente nula.

3. Clasificación y tipos de hipoacusia

Los tipos de hipoacusia se organizan según el momento de su diagnóstico, su origen, según su progresión y en función de su influencia en el lenguaje oral.

3.1 Clasificación topográfica de la hipoacusia

En función de donde se ubique la lesión, distinguimos tres tipos de hipoacusias:

  • Conductiva o de transmisión. La lesión se encuentra en el oído medio y en el conducto auditivo externo. La mayoría de hipoacusias de este tipo pueden tratarse con la solución técnica adecuada.
  • Neurosensorial o de percepción. Su afección se ubica en diferentes zonas del órgano coclear. Tiene pocas posibilidades de tratamiento.
  • Hipoacusia mixta. La alteración se produce al mismo tiempo en diferentes órganos del oído, afectando tanto a la transmisión como a la percepción del sonido.

3.2 Clasificación cronológica de la hipoacusia

La pérdida auditiva puede diagnosticarse como innata, aunque muchos otros tipos de hipoacusias aparecen en diferentes momentos de la vida. Según el momento de su diagnóstico, se distinguen diferentes tipos de hipoacusia:

  • Congénita. Se diagnostica durante la gestación, y su aparición puede tener diferentes causas: la hipoacusia hereditaria se debe a antecedentes genéticos y la hipoacusia adquirida es causada por la transmisión de agentes patógenos durante el embarazo.
  • Perinatal. Se diagnostica durante el parto o en las horas posteriores.

    Tanto la hipoacusia congénita como la perinatal suelen ser prelocutivas; es decir, aparecen antes del aprendizaje del habla, influyendo directamente en el desarrollo de la comunicación oral.
  • Postnatal. Aunque también pueden tener origen genético y manifestarse con el paso del tiempo, la mayoría de hipoacusias postnatales se dan de forma adquirida.

    La hipoacusia postnatal no suele afectar al desarrollo y capacidad del habla por lo que, quien la padece, suele expresarse de forma oral sin inconvenientes.

3.3 Clasificación evolutiva de la hipoacusia

Una de las formas de clasificación de la hipoacusia que menos suele tenerse en cuenta es la que evalúa su seguimiento post diagnóstico. Encontramos varios tipos en esta distribución:

  • Estable. Cuando no se producen cambios en el umbral auditivo con el paso de los años.
  • Progresiva. Diagnosticada frecuentemente en personas mayores, cuando la pérdida auditiva se va agravando a medida que avanza el tiempo.
  • Repentina. Llamada así cuando la hipoacusia se da de repente: sin desencadenantes claros que expliquen su aparición y sin síntomas previos.

4. Tratamientos para la hipoacusia según su clasificación

Clasificación de la hipoacusia y tratamientos

No puede prescribirse un tratamiento paliativo para todos los tipos de hipoacusia: factores como el grado de pérdida, su origen, su momento diagnóstico y su evolución son clave para encontrar la solución adecuada.

En función de la evaluación que haga el otorrino de nuestra lesión auditiva, podrán prescribirse ayudas técnicas como cirugía, un implante coclear o el uso de audífonos.

Tanto en pérdida unilateral como bilateral, los audífonos suelen ser la solución más recomendada en la mayoría de tipos de hipoacusia, ya que su tecnología avanzada permite una amplificación del sonido adaptada al ambiente.

5. Preguntas frecuentes sobre la clasificación de la hipoacusia

> ¿Es la hipoacusia una enfermedad?

La hipoacusia puede diagnosticarse como una patología o como un síntoma de una enfermedad mayor. El médico especialista será quien evalúe, mediante las pruebas pertinentes, cómo y en qué grado encontramos esta afección auditiva.

> ¿Cómo se clasifican las personas sordas?

El déficit auditivo suele medirse de forma cuantitativa, clasificando la sordera en diferentes niveles de pérdida en función del umbral de sonido que la persona es capaz de percibir.

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